miércoles, 29 de septiembre de 2010

Dictadura Argentina

Numerosos actos de violencia en Argentina


" La Noche de los Lápices "
El 16 de septiembre de 1976 diez estudiantes secundarios de la Escuela Normal Nro 3 de la Plata son secuestrados tras participar en una campaña por el boleto estudiantil. Tenían entre 14 y 17 años. El operativo fue realizado por el Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejercito y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida en ese entonces por el general Ramón Camps, que calificó al suceso como lucha contra "el accionar subversivo en las escuelas".Este suceso fue uno de los más representativos dentro de la represión impuesta por la dictadura cívico militar argentina, ya que las desapariciones se realizaron sobre estudiantes, en su mayoría, menores de edad.



Represión
A pesar de las diferencias internas en el mando militar, hubo una acción que involucro el conjunto de las Fuerzas Armadas cuando ejercieron el poder: la represión.
La represión incluyo una serie de medidas públicas, como la ocupación militar de grandes fabricas y empresas estatales; la prohibición de partidos políticos y sindicatos, los despidos de activistas políticos de sus puestos de trabajo; la prisión de dirigentes, algunos conocidos e importantes; la censura de intelectuales y argentinistas que pasaron a integrar las llamadas “listas negras” .Como sucedió durante la dictadura de Ongania, los militares intentaban controlar la sociedad y a sus miembros aun en actitudes que eran francamente inofensivas, como la vestimenta de los estudiantes secundarios y los jóvenes en general.

Al mismo tiempo se llevo adelante una intensa represión semiclandestina e ilegal, planeada en detalle por los mandos militares incluso desde antes de la toma del poder.
Las acciones eran llevadas a cabo por los llamados “grupos de tarea”, y consistían en el secuestro de personas, el traslado a algún centro clandestino de detención, la tortura y, en la mayoría de los casos, la ejecución. Todas estas acciones se realizaban al margen de cualquier norma legal, incluidas las que la propia dictadura había establecido, fundadas a su vez en un arbitrario e ilegitimo poder de facto.



En conclusión, se puede decir que algunas de las medidas que son implementadas hoy en día es fomentar le memoria, el recuerdo, que los Golpes de estado, el genocidio vivido en la época, la represión, las torturas, los maltratos y las miles de muertes ocacionadas, sirvan de algo.
Es decir, sirvan para no olvidar, luchar por los jovénes y niños que fueron desaparecidos durante el proceso sin razón alguna, las familias que han sido separadas,etc.
Es imposible reparar el daño ocacionado y el dolor causado, no se le puede devolver a una madre, un padre un abuelo su hijo o su nieto.
Es por eso que la mejor solución hoy en día es
NO OLVIDAR SIEMPRE RESISITIR.







Fuentes:
HISTORIA LA ARGENTINA CONTEMPORÁNEA (1852-1999) editorial AIQUE.
http://www.elortiba.org/lapices.html

Violencia Política


La mayoría de los países que cuentan con casos de violencia política, son paises en los que se dio siempre el mismo problema: la mayor parte de la población es excluida, reprimida y maltratada. Siglos enteros las mayorías sufrieron, por guerras, por dictadores, por maltratos, por hambre,
¿esto no es violencia por parte de la minoría dominante?
Hubo notables hechos que fueron actos de violencia a lo largo de la historia en contra de los pueblos por intereses de unos pocos, estamos hablando de muchos años de violencia y represión no justificada; como por ejemplo: la Guerra Fría, la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

La violencia no se puede separar de la política y no es sólo un instrumento auxiliar al cual se recurre en momentos de crisis.
La lógica definición luego de constatarse esta realidad objetiva, es que toda propuesta política debe, ineludiblemente, contener el factor violencia como una de las posibilidades históricas, especialmente la revolucionaria. Y es más, debe contar con una política y una estrategia militar capaz de disputar el poder. Entonces, podría existir un amplio debate acerca del contenido y la forma que definen su implementación, pero no sobre la necesidad de su existencia.
La violencia política no se reduce a su expresión militar, es por sobre todo una relación de poder, una estructura históricamente objetiva, la cual debe ser enfrentada tanto en el terreno material como en el político e ideológico.